En esta ocasión quiero dedicar unas líneas a un género literario que con frecuencia se le califica como menor, a mi parecer injustamente, me refiero a la literatura de terror, en particular la relacionada con los bebedores de sangre.
Sin duda y quizás hasta hace unos pocos años la novela más famosa sobre el tema de vampiros fue Drácula del escritor irlandés Bram Stoker, no era la única pero sí la más conocida. Publicada en 1897 cautivó a los aficionados a la literatura de terror durante más de un siglo. Estructurada como una novela en su mayor parte epistolar, la historia tuvo tanto impacto que dio origen a una amplísima filmografía y el personaje, muy de acuerdo a su naturaleza, vivirá por siempre en los anales de la literatura universal. Sin embargo la fama del cruel y perverso conde ha sido rebasada por la de Edward Cullen, el juvenil vampiro protagonista de la zaga creación de Stephenie Meyer. Crepúsculo, la primera novela del serial, fue publicada en inglés en 2005 y en español en 2007. En 2008 se estrenó la película del mismo título con gran éxito entre las legiones de seguidores de los personajes creados por la autora norteamericana nacida en la nochebuena de 1973.
El cine y la literatura vampírica han mantenido en todo el mundo una muy estrecha relación y México no ha sido la excepción, Guillermo del Toro, uno de los directores mexicanos más reconocidos de la actualidad inició su exitosa carrera justamente con un filme con el tema de vampiros. Ganadora de ocho arieles, Cronos fue la obra que permitió que el cineasta ingresase a la industria cinematográfica de Hollywood. Blade II fue la siguiente película con la que Del Toro nos ofreció su visión del mundo nocturno.
Con los antecedentes anteriores la aparición de Nocturna, la novela que firman Guillermo del Toro y Chuck Hogan no era de sorprender. Publicada en español bajo el sello de Suma de letras, esta obra de 550 páginas se deja leer con enorme facilidad, dos noches fueron suficientes para que terminara la lectura de lo que sin duda se convertirá en una referencia de la literatura de vampiros. Emocionante y aterrorizante, la obra de Del Toro es un ejemplo, afortunadamente no el único, de que los autores mexicanos pueden abordar cualquier tema y hacerlo realmente bien.
Desarrollado en Nueva York el relato nos ofrece una visión apocalíptica del mito que ha provocado insomnio en varias generaciones. Mi comentario y recomendación es NO DEJEN DE LEER esta novela, van a pasar minutos de delicioso terror.
sábado, 27 de junio de 2009
jueves, 18 de junio de 2009
La Historia hecha novela
El exceso de trabajo y estar metido en un montón de proyectos me ha obligado a dejar abandonado este espacio. Sin embargo recientemente tomé la decisión de hacer un esfuerzo y dedicarle más tiempo a gozar de varios libros que estaban esperando su turno de lectura en el librero.
Quiero comentar hoy dos novelas históricas que realmente he disfrutado, se trata de Asesinato en el jardín de Sócrates de Sascha Berst y de Los guardianes del libro de Geraldine Brooks. Lo único en común que tienen estas esplendidas novelas es el buen sabor de boca que deja su lectura. La primera se desarrolla, como lo sugiere el título en la Grecia clásica de Sócrates, particularmente el momento en que se lleva a cabo el golpe de los oligarcas en contra del sistema democrático ateniense, tanto la historia por sí misma como la narración y la ambientación que logra el autor no nos permite abandonar la lectura de esta primera novela del abogado alemán metido a escritor. La segunda es obra de una autora australiana que ya tiene entre sus logros un premio Pulitzer. La novela cubre varios periodos históricos, tomando como pretexto la Haggadah de Sarajevo, la autora logra conducirnos a través de ellos y pintar un retrato de la vida cotidiana del pueblo judío en los diferentes lugares cubiertos en su histórico peregrinar.
No escatimo recomendaciones para este par de novelas que además de hacernos pasar un buen rato, también nos ampliarán la visión de diferentes etapas de la historia universal.
Quiero comentar hoy dos novelas históricas que realmente he disfrutado, se trata de Asesinato en el jardín de Sócrates de Sascha Berst y de Los guardianes del libro de Geraldine Brooks. Lo único en común que tienen estas esplendidas novelas es el buen sabor de boca que deja su lectura. La primera se desarrolla, como lo sugiere el título en la Grecia clásica de Sócrates, particularmente el momento en que se lleva a cabo el golpe de los oligarcas en contra del sistema democrático ateniense, tanto la historia por sí misma como la narración y la ambientación que logra el autor no nos permite abandonar la lectura de esta primera novela del abogado alemán metido a escritor. La segunda es obra de una autora australiana que ya tiene entre sus logros un premio Pulitzer. La novela cubre varios periodos históricos, tomando como pretexto la Haggadah de Sarajevo, la autora logra conducirnos a través de ellos y pintar un retrato de la vida cotidiana del pueblo judío en los diferentes lugares cubiertos en su histórico peregrinar.
No escatimo recomendaciones para este par de novelas que además de hacernos pasar un buen rato, también nos ampliarán la visión de diferentes etapas de la historia universal.
Etiquetas:
literatura,
novela histórica
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