sábado, 27 de junio de 2009

Hematófagos

En esta ocasión quiero dedicar unas líneas a un género literario que con frecuencia se le califica como menor, a mi parecer injustamente, me refiero a la literatura de terror, en particular la relacionada con los bebedores de sangre.
Sin duda y quizás hasta hace unos pocos años la novela más famosa sobre el tema de vampiros fue Drácula del escritor irlandés Bram Stoker, no era la única pero sí la más conocida. Publicada en 1897 cautivó a los aficionados a la literatura de terror durante más de un siglo. Estructurada como una novela en su mayor parte epistolar, la historia tuvo tanto impacto que dio origen a una amplísima filmografía y el personaje, muy de acuerdo a su naturaleza, vivirá por siempre en los anales de la literatura universal. Sin embargo la fama del cruel y perverso conde ha sido rebasada por la de Edward Cullen, el juvenil vampiro protagonista de la zaga creación de Stephenie Meyer. Crepúsculo, la primera novela del serial, fue publicada en inglés en 2005 y en español en 2007. En 2008 se estrenó la película del mismo título con gran éxito entre las legiones de seguidores de los personajes creados por la autora norteamericana nacida en la nochebuena de 1973.
El cine y la literatura vampírica han mantenido en todo el mundo una muy estrecha relación y México no ha sido la excepción, Guillermo del Toro, uno de los directores mexicanos más reconocidos de la actualidad inició su exitosa carrera justamente con un filme con el tema de vampiros. Ganadora de ocho arieles, Cronos fue la obra que permitió que el cineasta ingresase a la industria cinematográfica de Hollywood. Blade II fue la siguiente película con la que Del Toro nos ofreció su visión del mundo nocturno.
Con los antecedentes anteriores la aparición de Nocturna, la novela que firman Guillermo del Toro y Chuck Hogan no era de sorprender. Publicada en español bajo el sello de Suma de letras, esta obra de 550 páginas se deja leer con enorme facilidad, dos noches fueron suficientes para que terminara la lectura de lo que sin duda se convertirá en una referencia de la literatura de vampiros. Emocionante y aterrorizante, la obra de Del Toro es un ejemplo, afortunadamente no el único, de que los autores mexicanos pueden abordar cualquier tema y hacerlo realmente bien.
Desarrollado en Nueva York el relato nos ofrece una visión apocalíptica del mito que ha provocado insomnio en varias generaciones. Mi comentario y recomendación es NO DEJEN DE LEER esta novela, van a pasar minutos de delicioso terror.

1 comentario:

Dark dijo...

Concuerdo contigo en cuanto al género de terror líquido, por aquello de la sangre. Afortunadamente para algunos, el cine facilita el acceso a esta literatura de manera gráfica, desgraciadamente para otros, los autores y editores, el cine también limita que se acerquen a la lectura, y los que se conforman con ser espectadores del séptimo arte dejan de disfrutar lo delicioso que es sentir el miedo con la descripción de uno (el autor) y la imaginación del que lo lee.
Bravo por la invitación y difusión a este género que nunca pasará de moda.