Antes de entrar de lleno al tema de la lectura, quiero
mencionar algo que por obvio a veces pasa inadvertido, la tecnología y sus
productos han cambiado de manera profunda nuestras vidas y como nunca había
ocurrido antes; principalmente los dos desarrollos más importantes, la
computadora por un lado y la Internet por otro. Actualmente resulta difícil
imaginar la una sin la otra y parece que forman nuestra moderna santísima
dualidad.
Y son justamente estos dos omnipresentes elementos los que
han transformado, la forma de abordar la lectura y más aún sus usos inmediatos.
La comunicación oral, la que caracteriza a nuestra especie,
se vio ampliada por la comunicación escrita desde que precisamente se
desarrolla la escritura y se usa para transmitir mensajes y no sólo para dejar
registro de normas y tradiciones. Así pues la lectura cumple la importante
función de complementar nuestro modo de comunicación, el correo, el telegrama y
hasta el fax siguen usando el mismo principio de comunicación de manera
asíncrona entre emisores y receptores de los mensajes. La dualidad tecnológica
mencionada cambia las cosas mediante los programas de comunicación por escrito
en tiempo real. Actualmente es posible recibir
un mensaje y responderlo de inmediato y establecer así un diálogo por escrito con el necesario
ejercicio de leer. Me parece entonces
que no sólo el internauta experimentado sino cualquier usuario de los teléfonos
celulares modernos lee mucho más que lo que hubiera leído en otros tiempos. La
lectura es pues, en el medio ambiente digital, necesaria e indispensable aún
para aquellos que no leen libros.
