lunes, 9 de diciembre de 2013

Leer digitalmente

Desde hace varios años el tema del libro electrónico o digital ha estado presente en prácticamente todas las discusiones que sobre el libro se dan. La desaparición del libro en papel, de las librerías y de la industria editorial tal como la conocemos son algunas de las predicciones que de manera pesimista se hacen al respecto. Los optimistas dicen que esos pronósticos no se cumplirán... al menos en el futuro inmediato. Recién asistí al XII Foro Internacional de Editores en el marco de la FIL 2013. En quizás una de las sesiones más interesantes del Foro se trató sobre lo que, a mi juicio, debería ser el eje rector de las discusiones y divagaciones que sobre el tema se desarrollen, me refiero -desde luego- al lector y la lectura. Me parece que hemos errado la perspectiva con la que se enfoca el tema del libro digital, nos hemos centrado en el objeto y no en el sujeto; quizás se debería hablar más del lector y de la actividad que lleva a cabo cuando se enfrenta a un texto digital en un soporte digital. Evidentemente, esta actividad es la lectura digital.

El Diccionario de la Real Academia Española consigna ocho diferentes acepciones para el verbo leer. A la letra dicen las dos primeras:
1. tr. Pasar la vista por lo escrito o impreso comprendiendo la significación de los caracteres empleados.
2. tr. Comprender el sentido de cualquier otro tipo de representación gráfica. Leer la hora, una partitura, un plano.

Este par de definiciones funcionan bien cuando hablamos de contenidos en un soporte tradicional, y quizás hasta para cierto tipo de libros digitales que sólo nos ofrecen las mismas páginas de un libro impreso pero llevadas a la pantalla de un ebook reader. Sin embargo nos encontramos que la tecnología ha potenciado, de manera insospechada, la presentación y despliegue de los contenidos, sean del tipo que sean, desde la poesía hasta los libros para niños, desde las matemáticas hasta las obras jurídicas estas definiciones ya no son suficientes y satisfactorias. Y todo esto gracias a que ahora es posible incorporar en los libros digitales sonidos e imágenes en movimiento, lo que se ha dado en llamar realidad aumentada. 
También nos encontramos a como la muy interesante conjugación de libros en soporte tradicional -papel- y de esos pequeños programas cargados en dispositivos digitales (los conocidos como apps o aplicaciones) conducen, cuando se usan conjuntamente, a que el acto de leer se convierte en una acción diferente a las mencionadas en el DRAE.
El lector digital, el lector humano que lee en dispositivos digitales no sólo pasa la vista por un texto en un soporte digital y comprende la significación de los caracteres empleados, cuando accede a contenidos digitales mira además imágenes en movimiento y escucha sonidos que complementan y enriquecen ese significado, la lectura digital es igual ahora a la lectura tradicional+mirar+escuchar. 
El lector digital decodifica los contenidos digitales ofrecidos en los soportes digitales llevando a cabo una acción semejante pero no idéntica que la que se lleva a cabo en la lectura tradicional. Quizás se requiera la intervención de las neurociencias para dilucidar las posibles diferencias entre la lectura tradicional y la lectura digital de contenidos digitales, entendiendo estos como la reunión estructurada de textos, imágenes en movimiento y sonidos constituyendo una unidad semántica.
Comprender a profundidad el cambio que el uso de la tecnología ha obrado en los lectores ayudará, qué duda cabe, a visualizar un posible futuro inmediato del libro y de su entorno así como a encontrar un nuevo significado para el verbo leer.

jueves, 29 de agosto de 2013

Acercamiento a la ciencia



Vivimos en un mundo en el que la ciencia y la tecnología son casi omnipresentes. La comunicación, el transporte, el entretenimiento y desde luego muchas actividades laborales se apoyan en dispositivos de alta tecnología y por consiguiente en diversas investigaciones científicas. Sin embargo, la mayoría de nosotros somos solamente usuarios de esos dispositivos y poco sabemos sobre cómo funcionan o en qué principios científicos descansan.


Afortunadamente para remediar ese desconocimiento, existen multitud de esfuerzos, tanto de personas como de instituciones, que tienen como propósito acercarnos a la ciencia y a sus aplicaciones. Por supuesto uno de los medios más serios para lograr ese objetivo son los libros. Existen diversas editoriales con colecciones dedicadas a poner en lenguaje asequible aquellos conceptos científicos que a veces lucen confusos y complejos para quienes no poseen conocimientos especializados.


Quiero a continuación comentarles un par de libros que cumplen perfectamente con esa intención de acercarnos a la ciencia. En primer lugar tenemos al titulado ¿Por qué E=mc2? (¿y por qué debería importarnos?) de Brian Cox y Jeff Forshaw un par de físicos teóricos de la Universidad de Manchester (nomás para que vean que no sólo tienen equipos de fútbol en la británica ciudad).

Con una prosa amable, casi sin usar matemáticas salvo las indispensables, que no son por otra parte más allá de la geometría y álgebra que se ve en secundaria, los autores nos van guiando por el fascinante universo de la teoría de la relatividad.


Este libro es un gimnasio mental de bolsillo pues nos desafía constantemente a ejecutar ejercicios que no son otra cosa que aquellos experimentos que hacía el mismo Einstein, experimentos mentales para los que sólo se requiere imaginación y tener la voluntad de entender. Revisando y redefiniendo conceptos fundamentales como el espacio y el tiempo, explicando principios básicos como invariancia, causalidad y distancia logra que realicemos los ejercicios básicos cerebrales del razonamiento y la reflexión. Cada uno de los ocho capítulos que lo constituyen no tienen desperdicio, leer este libro es como ir con un buen peluquero, se nota el antes y el después.


El segundo libro es El placer de la X aunque este título pudiera sugerir que estamos hablando de algo muy diferente a la ciencia, se trata como nos lo aclara el subtítulo de: una visita guiada por las matemáticas del uno al infinito; el autor de esta obra es Steven Strogatz profesor de matemáticas aplicadas en la Universidad de Cornell, entre su producción bibliográfica se encuentran obras como Nonlinear Dynamics and Chaos (1994), Sync (2003) y The Calculus of Friendship (2009).


Strogatz a quien no sólo se le dan bien los números sino también las letras, y no me refiero a las de las ecuaciones, nos ofrece un texto escrito de manera sumamente accesible y sin que nos demos cuenta nos adentra, partiendo desde el elemental acto de contar, en conceptos de mayor alcance. Estoy seguro que este libro, dividido en seis partes, cada una integrada por capítulos con títulos como Una imagen vale más que mil númerosLa conspiración cónica o Desenredando la red,  logrará que quien lo lea quede seducido por la inmaterial belleza de las matemáticas.

sábado, 22 de junio de 2013

El infierno de Dan Brown



Hace 10 años, el escritor norteamericano Dan Brown cimbró el mundo editorial con la publicación de su novela El código Da Vinci. Aunque desde el inicio de la obra se precisa que se trata de una obra de ficción, fueron muchos los que le dieron una interpretación literal y asumieron que lo que en la novela se decía contenía una realidad disfrazada.
Fiel a su estilo, en su nuevo título INFERNO, Dan Brown recurre a una obra clásica para crear a su alrededor una trama de suspenso en la que su protagonista el profesor Robert Langdom, el conocido personaje de otras obras de Brown, hace alarde de erudición, la principal herramienta con la que intenta desentrañar un misterio que amenaza a la humanidad entera. En esta aventura Langdom tiene la fortuna de ser acompañado por Sienna Brook una mujer de excepcional inteligencia y que no desmerece en cuanto a conocimientos frente a los que posee Langdom.
En este caso la obra elegida por Brown para desarrollar su relato no pertenece al arte pictórico como lo hizo en el código Da Vinci, ahora se trata nada más y nada menos que de La Divina Comedia, el poema épico debido a la pluma de Dante Alighieri el inmortal poeta florentino. Y lo primero que debemos reconocer es que si alguna obra de la literatura universal era adecuada para usarla de referencia en una novela de misterio es justamente ésta.
Escrita entre 1304 y 1321, año en que murió Dante, la obra está compuesta de tres partes en las que el mismo autor recorre nada menos que el infierno, el purgatorio y finalmente el paraíso. La Divina Comedia está llena de símbolos que diferentes exégetas han tratado a lo largo del tiempo de aclarar. La propia estructura del poema está basada en el simbolismo del número tres. El poema es protagonizado por tres personajes principales, el propio Dante, que personifica a la humanidad, Beatriz, que personifica la fe, y Virgilio, que hace otro tanto con la razón y a quien Dante reconocía como su maestro. La obra se compone de cien cantos. Las estrofas que los integran están compuestas por tres versos, compuestos en un tipo de rima original, la "terza rima".
Antes de mí, no hubo jamás crianza,
sino lo eterno; yo por siempre existo;
¡oh, los que entráis, dejad toda esperanza!
Es el famoso verso con el que Dante inicia su periplo por el infierno, guiado por Virgilio el poeta latino. Con la lectura de la obra de Dan Brown nosotros lo haremos de la mano de Robert Langdom esperando encontrar el paraíso de una lectura amena y absorbente.

jueves, 13 de junio de 2013

II Foro de Gestión Cultural

Del 3 al 8 de junio se celebró en la Ciudad de Oaxaca el II Foro de Gestión Cultural. Tuve oportunidad de participar impartiendo el seminario Introducción a la Gestión de Proyectos Culturales. Aquí dejo un par de vínculos de los podcast en los que se comenta con algún detalle sobre ese Foro. Como se comentó en alguna de las conferencias y charlas, este espacio es la semilla de lo que esperamos sea un saludable y frondoso árbol.

http://www.ivoox.com/letras-al-aire-programa-145-cronicas-audios-mp3_rf_2066511_1.html
http://www.ivoox.com/letras-al-aire-programa-146-foro-audios-mp3_rf_2086771_1.html

domingo, 28 de abril de 2013

Libros imposibles



En diciembre del año pasado tuve la oportunidad de presentar en la Ciudad de Oaxaca el libro de Vivian Mansour Libros imposibles publicado por Editorial Almadía. A continuación transcribo el texto al que di lectura en esa ocasión.

Vivian Mansour es una escritora nacida en México, Distrito Federal. Es egresada de la Universidad Iberoamericana, donde cursó la carrera de Ciencias de la Comunicación. Ha publicado más de una docena de libros infantiles, entre los que sobresalen El peinado de la tía Chofi, Familias Familiares, La Vida Útil de Pillo Polilla, La Almohada, ¡Fuiste tú!, El Enmascarado de Lata, La Mala del Cuento, Ladridos en el Infinito y Lotería de Piratas entre otros.
Ganadora del Premio FILIJ de Cuento para Niños, del Premio "A la Orilla del Viento" y del Premio Castillo de Literatura Infantil es la autora del libro que ahora les quiero comentar.
 Dieciséis libros imposibles son mencionados en este título de Vivian Mansour que nos entrega en una muy cuidada e interesante edición de Almadía ilustrada por Alejandro Magallanes. Cada vez que lo leo más me convenzo de que se trata de un poemario en prosa y que Vivian sin hacer un sólo verso nos ofrece un hermosos poema sobre los libros y nuestra capacidad de soñar.
En este libro podemos distinguir dos espacios de discusión, desde luego el contenido pero también y de una manera importante el continente. Los textos de Vivian son complementados por las características y retadoras imágenes de Alejandro, convirtiendo su lectura en una experiencia diferente. Creo que cuando leemos un libro estamos en realidad iniciando un diálogo a través de éste, un diálogo en el que la voz del autor está dada, en este caso, por palabras e imágenes y la del lector viene dada por su imaginación y por el goce que se desprende de esa muda conversación, 
Dicen que el libro es conocimiento, en esta caso el conocimiento de lo imposible, de lo inasible, de lo que existe precisamente porque sabemos que no puede existir.
El libro fantasma, el libro soñado, el libro reloj no existirían si Vivian no nos hubiese dicho de la imposibilidad de que existan, y en este sentido nos entregamos a la exploración de una profunda paradoja lo que parece que no es pero sí es y lo que parece que sí es pero no es, o al menos en la realidad como la interpretamos.
Repleto de guiños, como deben ser los libros que hablan sobre libros, podemos recordar al Hombre Ilustrado de Ray Bradbury cuando leemos esa joya llamada Libro Tatuaje o al poeta de lo macabro a Allan Poe cuando disfrutamos del brevísimo Libro fantasma y todo en su conjunto nos refiere al Libro de la Imaginación del Maestro Edmundo Valadés.
Creo que no se requiere demasiado tiempo para concluir que la lectura de Libros Imposibles de Vivian Mansour es una lectura obligada para quienes amamos los libros, es una lectura indispensable para quienes gustan de la escritura de Vivian, para quienes gustan de las imágenes de Alejandro, pero sobretodo para aquellos convencidos de que entre realidad y fantasía sólo se interpone la capacidad de imaginar y que si logramos tender ese puente indestructible, nos enfrentamos a la circunstancia de que nada nos resultará imposible.  


lunes, 1 de abril de 2013

Conspiro luego existo



El diccionario de la Real Academia Española nos dice que conspirar es la acción de unirse contra un superior o contra un particular para hacerle daño, la conspiración por lo tanto no es un acto frívolo cualquiera, ya que tiene un avieso y perverso propósito: perjudicar a alguien o trastocar el orden establecido de las cosas; lo que se refleja, en el mejor de los casos, en mostrar inconformidad contra la conducta de un superior y en el peor deponerlo y más aún ejecutarlo.
Pues todo lo anterior viene a cuento porque no hace mucho vio la luz la segunda edición de un esbelto volumen, que lleva por título precisamente el de Conspiraciones y cuyo autor es Julio Patán.
Como se desprende de la definición de la flemática Real Academia, la conspiración es cosa seria, y cosa seria también debe ser hablar y ventilar públicamente, como lo hace Patán, conspiraciones que tienen como objetivo nada más y nada menos que, y a continuación enumero una lista que a cualquiera le quitaría el sueño, el sometimiento del mundo, la aniquilación de la democracia, y por si fuera poco la extinción de la humanidad.
No es difícil suponer que conspiraciones de semejantes alcances deben ser llevadas a cabo por individuos o más bien grupos cuyo poder y paciencia rayan en lo infinito.
Con un peculiar y disfrutable ácido sentido del humor, Patán analiza y desvela tanto las supuestas conspiraciones que durante siglos han agobiado a la humanidad como los descabellados movimientos sociales que han surgido para oponérseles. Así, por las páginas de este volumen desfilan desde las conspiraciones de extraterrestres y los hombres de negro, hasta las de élites financieras y sectas secretas; todas con el común propósito de conquistar al mundo.
Mediante una completa revisión histórica, el autor nos platica de manera muy amena las características básicas de las conspiraciones, el origen de las más famosas y alcanza a revisar la modesta contribución nacional al tema, en México también se conspira ¡faltaría más!
Por otra parte y con el mismo tema pero desde un totalmente opuesto punto de vista, tenemos los títulos La conspiración Octopus y El instituto Tavistock, ambos debidos a la pluma de Daniel Estulin. El primer título se trata de una novela en la que se plantea el surgimiento de un Gobierno Único, uno de los más caros anhelos de las conspiraciones. En este volumen hace su aparición la organización secreta Octopus, en cuyo seno se encuentran poderes financieros insospechados. En el Instituto Tavistock, Estulin da una vuelta de tuerca al tema, revelando la existencia de un instituto que mediante el control mental pretende manipular el destino del planeta y cambiar el paradigma de la sociedad contemporánea.
Así que para todos aquellos que crean o no en las conspiraciones, ya sea que estén o no convencidos de que una terrible amenaza se cierne sobre nuestra civilización, en los títulos que hemos mencionado encontrarán las suficientes razones para sostener su particular punto de vista.