miércoles, 16 de enero de 2013

Nota sobre los Apuntes sobre el hoy y mañana de las librerías en México



Desde el año de 2009, la Editorial LID, con audacia envidiable y que se debería imitar, ha lanzado el Informe omniprom sobre el libro en México. Cada año invitan a diferentes expertos y conocedores del tema del libro, a que en área de su competencia escriban y comparta, por ende, con los lectores del informe artículos que se vuelven capítulos en los que sin cortapisa alguna se exponen los puntos de vista de cada quien. En 2010 tuve el honor de ser invitado por Marcelino Elosua coordinador editorial del informe a participar con artículo sobre el tema de las librerías; ahora a un par de años de distancia y sin ser parte del equipo autoral, en estas líneas quiero ocuparme de la nueva entrega de lo que esperamos sea una larga serie.
En noviembre del año pasado fue presentado en la FIL de Guadalajara, como ya se ha vuelto tradición el informe correspondiente a 2012. Cada uno de los capítulos que integran el libro ameritan una cuidadosa lectura, quiero referirme en estas líneas a uno que particularmente me llamó la atención, se trata de Apuntes sobre el hoy y mañana de las librerías en México de la autoría de Bertha Herrerías y Noé Villaseñor. El título resulta modesto comparado en el contenido. En poco más de una decena de páginas, Bertha y Noé hacen un atinado retrato de la situación de las librerías en México, una situación que inevitablemente es reflejo y eco de las transformaciones sociales y económicas por las que ha pasado nuestro país y desde luego del entorno global del que nada ni nadie se sustrae.
Respaldado por abundantes datos numéricos y sus correspondientes referencias, nos enteramos en este texto de las fluctuaciones en la cantidad de librerías formales, del gasto anual per capita en libros (poco más de cien pesos) y desde luego -no podía ser la excepción- de un importante mercado informal, librerías de acera, en las que se ofrecen las novedades del momento, desde Carlos Fuentes hasta J. K. Rowling.
Lo anterior desde luego resulta amenazador para las librerías establecidas, sin embargo también debería verse como un síntoma que denuncia que los libreros no hemos hecho nuestra tarea a cabalidad, evidentemente los factores económicos pintan, pero también un desconocimiento del mercado y deficiencias en el servicio y el surtido no están ausentes como factores para que las cosas estén como están. Algo habrá que hacer y pronto, mirando la parte positiva está claro que aún hay un inmenso mercado por atender.
Otro tema importante que tocan Herrerías y Villaseñor es la inequitativa distribución de las librerías a lo largo y ancho del país. De manera contundente nos muestran que en aquello del centralismo y la concentración en unos pocos polos del desarrollo, el libro va al parejo de muchas otras cosas en México. Las tablas al final del capítulo sin duda nos deberán hacer reflexionar sobre la paupérrima existencia de librerías que padecemos pero es al mismo tiempo una llamada a los emprendedores amantes del libro y la cultura señalando las enormes oportunidades de transformación del actual estado de las librerías.
Si como reza el refrán "información es poder" pues aquí encontramos suficiente información para que quien sea capaz la aproveche y participe de manera activa en el sin par mundo del libro.
Una lectura obligada sin duda para los profesionales del libro, esta edición del Informe y en particular de los Apuntes sobre el hoy y el mañana de las librerías en México

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