Innecesario decir y
entrar en detalles de cómo internet nos transformó la vida. Lo que en un
principio parecía un medio barato de
comunicación y después un catálogo general de productos se fue convirtiendo en
algo más: un algo tan grande y diferente que en ocasiones ha resultado indefinible.
La creación de páginas que albergaban toda clase de temas le
fue dando un alcance insospechado y más recientemente las llamadas redes
sociales le agregaron una universalidad y alcance que todavía no terminamos de
digerir. Siempre entusiasta por los avances técnicos y tecnológicos vi, hace ya
varios años, a la WEB como una gran
biblioteca, un enorme conjunto de libros, revistas, journals, artículos, etc. aunque muchas veces de acceso
restringido, parecía que todos los libros del mundo cabrían en internet. Y de
hecho quizás sea esa la visión más extendida de la red.
Por falta de tiempo y cierta dosis de desinterés, no había explorado adecuadamente fenómenos
sociales como el twitter o el facebook y otras nuevas o ya no tan
nuevas posibilidades de usar internet como son el skydrive o el dropbox.
Mis actuales ocupaciones laborales y haber dejado las académicas me habían
llevado por otros caminos; sin embargo ahora me he convertido en un irredento
usuario de todas esas facilidades de comunicación y almacenamiento de
información y conocimiento.
Y es precisamente ese uso, el que me llevó a visualizar a
internet no como una gran biblioteca, sino más bien como un único libro, un
libro universal. Resulta que lo que parecían grupos o conjuntos de temas más o
menos completos y más o menos aislados entre sí, gracias a herramientas como
los tags y los blogs, cuentan con un índice o mejor dicho muchos índices que
sirven perfectamente para navegar entre las páginas de ese colosal libro.
No toco los motores de búsqueda, en la propia historia de
internet podemos hablar de AG o DG; antes de google y después de google. Ese
brutal avance nos permitió encontrar entre millones de entradas aquellas que aparentemente
nos podían resultar útiles. No, a lo que me refiero es como a través del twitter y sus tags o de google+ todos
usuarios creamos índices dinámicos que permiten establecer vínculos y
relacionar los temas más disímbolos. A los datos se les da contexto y se les
vuelve información, a ésta se le encuentra aplicación y se vuelve conocimiento
y finalmente éste se usa para tomar decisiones y transformar nuestro entorno y
se convierte finalmente inteligencia. Internet no es una gran biblioteca, es
finalmente el libro universal en el que aún, afortundamente, hay muchas páginas
por escribir.

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