lunes, 1 de abril de 2013

Conspiro luego existo



El diccionario de la Real Academia Española nos dice que conspirar es la acción de unirse contra un superior o contra un particular para hacerle daño, la conspiración por lo tanto no es un acto frívolo cualquiera, ya que tiene un avieso y perverso propósito: perjudicar a alguien o trastocar el orden establecido de las cosas; lo que se refleja, en el mejor de los casos, en mostrar inconformidad contra la conducta de un superior y en el peor deponerlo y más aún ejecutarlo.
Pues todo lo anterior viene a cuento porque no hace mucho vio la luz la segunda edición de un esbelto volumen, que lleva por título precisamente el de Conspiraciones y cuyo autor es Julio Patán.
Como se desprende de la definición de la flemática Real Academia, la conspiración es cosa seria, y cosa seria también debe ser hablar y ventilar públicamente, como lo hace Patán, conspiraciones que tienen como objetivo nada más y nada menos que, y a continuación enumero una lista que a cualquiera le quitaría el sueño, el sometimiento del mundo, la aniquilación de la democracia, y por si fuera poco la extinción de la humanidad.
No es difícil suponer que conspiraciones de semejantes alcances deben ser llevadas a cabo por individuos o más bien grupos cuyo poder y paciencia rayan en lo infinito.
Con un peculiar y disfrutable ácido sentido del humor, Patán analiza y desvela tanto las supuestas conspiraciones que durante siglos han agobiado a la humanidad como los descabellados movimientos sociales que han surgido para oponérseles. Así, por las páginas de este volumen desfilan desde las conspiraciones de extraterrestres y los hombres de negro, hasta las de élites financieras y sectas secretas; todas con el común propósito de conquistar al mundo.
Mediante una completa revisión histórica, el autor nos platica de manera muy amena las características básicas de las conspiraciones, el origen de las más famosas y alcanza a revisar la modesta contribución nacional al tema, en México también se conspira ¡faltaría más!
Por otra parte y con el mismo tema pero desde un totalmente opuesto punto de vista, tenemos los títulos La conspiración Octopus y El instituto Tavistock, ambos debidos a la pluma de Daniel Estulin. El primer título se trata de una novela en la que se plantea el surgimiento de un Gobierno Único, uno de los más caros anhelos de las conspiraciones. En este volumen hace su aparición la organización secreta Octopus, en cuyo seno se encuentran poderes financieros insospechados. En el Instituto Tavistock, Estulin da una vuelta de tuerca al tema, revelando la existencia de un instituto que mediante el control mental pretende manipular el destino del planeta y cambiar el paradigma de la sociedad contemporánea.
Así que para todos aquellos que crean o no en las conspiraciones, ya sea que estén o no convencidos de que una terrible amenaza se cierne sobre nuestra civilización, en los títulos que hemos mencionado encontrarán las suficientes razones para sostener su particular punto de vista.

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